
Las hijas de Felipe
Todo lo que te esté pasando a ti ya le pasó a alguien los siglos XVI y XVII. Bienvenidas al rinconcito terapéutico del ahistoricismo deliberado: monjas, vidas menudas, disecciones barrocas, entusiasmo carmelita, estrellatos transepocales, pecados nefandos y mucho más. El podcast que te hará tatuarte el dogma de la Inmaculada Concepción.
Episodes
Una arqueología discursiva del refectorio barroco
En un felicísimo tiempo en que las pijas ilustres sabían más de fundar conventos que de inversiones en activos inmobiliarios, Francisca de Puigforfilla y Fuster puso a funcionar todos sus contactos y su talento como estratega de las infraestructuras para fundar el convento de concepcionistas franciscanas de Sineu, Mallorca, desde el que hoy os hablamos. Aposentadas nada menos que en su refectorio,
En el estrado: una ética barroca de la inclinación
"Una mujer que es moza, es sana, es libre, es hermosa, es desenvuelta y es holgazana, ¿qué es lo que piensa arrellanada sobre una almohada?". Fascinadas ante la incomodidad desquiciante que le suscitaba al predicador Fray Antonio de Guevara una mujer joven silenciosamente recostada sobre la placidez mullida de una almohada, en este episodio nos entregamos a reconstruir la ética postural del estrad
Catalina Micaela: fanática de lo sensual
“Señor mío de mi alma, bien creeréis os merezco tengáis tanta memoria de mí, pues yo no hablo ni pienso en otra cosa que en vos y en lo que haréis y así muy fácilmente podéis adivinar lo que hago”. ¿Quién iba a imaginar que, detrás de esos coloretillos, de esas cejas absolutamente divinas, de esos ojitos enormes color miel que despliega la infanta Catalina Micaela en el retrato que le pintó Sánche
Instrucción de novicias: secret files
Lo escribió Santa Teresa (primera mención) en algún momento incierto entre 1562 y 1565, pero bien podríamos haberlo escrito nosotras en 2025: "según lo que he pasado en verme escrita y traer a la memoria tantas miserias mías". Perplejas de que nuestra Instrucción de novicias lleve ya dos meses aposentada en vuestras mesillas de noche, maltratada en vuestras mochilas, sudada en vuestras bolsas del
Curanderas: de la brujería al tecnoespacio
¿Acaso os encontráis, devotas nuestras del rebañito humilde del barroco, del otro lado de la temible barrera de los treinta y cinco? Desde que vuestras pepenadas consentidas dejamos atrás la salud todoterreno de la veintena, no tenemos ya más remedio que examinar y compartir nuestros pequeños quebrantos corporales con la misma vigilancia afectiva que nos empuja siempre a preguntarnos qué hemos com
Antonio Pérez 2.0
Atentísimas, como siempre, a vuestras querencias y peticiones, en este episodio volvemos a enfangarnos en la vida más “derramada, no virtuosa, y demasiadamente suntuosa” de nuestros siglos más favoritos. Si os quedasteis prendadas del pornhub mitológico que colgaba de las paredes de su casilla, si todavía no os habéis recuperado de esas declaraciones en las que chillaba que él no había sido “ni p
Guadalupana
Es 1660 y Francisca Ruiz de Valdivieso pasea por las calles de la capital de Nueva España suspirando por volver al rinconcito del mundo que la vio nacer: Ágreda. Al fin, el 2 de abril de 1663, tras años alejada de su gélido pueblito a los pies de la Sierra del Moncayo, consigue embarcarse de vuelta a España para cumplir su sueño: enfundarse el irresistible hábito de las concepcionistas y profesar
Puertas por donde se franquea el alma
Decía José Gómez de la Parra de las religiosas del convento de carmelitas descalzas fundado en Puebla de los Ángeles en 1604 que por vivir “enclaustradas en la estrecha clausura del convento, y encerradas en las pequeñas celdas”, “los sentidos los tienen mortificados”. Conmovidas por los rigores de este sensorio cercenado, en este episodio decidimos indagar en los extrañísimos recovecos somáticos
“No pueden ellos ver mejor lo que conviene a cada sujeto”: gobernanzas conventuales
En este episodio, grabado en directo desde el auditorio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, recuperamos tratados de gobierno conventual, una tipología textual olvidada y denostada que, sin embargo, demuestra que, desde finales del siglo XVI, las mujeres rigieron sus vidas en la clausura guiadas por dos premisas: la primera, que «no pueden ellos (los hombres) ver mejor lo que convi
Antonio Pérez: True Crime barroco
En febrero de 1592, un catedrático de gramática llamado Juan de Basante se sentó a declarar en el proceso inquisitorial del infame ex secretario de Felipe II, Antonio Pérez. En un acto de ventriloquía perversa, Basante aseguró que, ante las acusaciones de sodomía que se habían levantado contra él, Antonio Pérez se había visto en la necesidad de chillar a los cuatro vientos que él no había sido “ni
“HACÍA EXCESOS COMO LOCA”: enemigos del ocio, moralistas matrióticas y una ravera mística
Mientras las criaturillas de San Ildefonso inauguran con su soniquete cantarín el corazón de las fechas navideñas, nosotras decidimos hacer un alto en el camino recuperando un episodio veraniego. Hartísimas de trabajar mientras todas os dábais al gusaneo y al justísimo abandono de la desidia, en el mes de julio grabamos, con ocasión del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro y nada me
Turismo gallofo, peregrinaje barroco
Consumidas por la fatiga después de un mes de trasiegos y excursiones, suspirando por un dulce regreso al estatismo de la clausura, en este episodio emprendemos un último peregrinaje prenavideño hasta la Iglesia segoviana de San Quirce para diseccionar, con nuestro escalpelo barroco, la que probablemente sea la categoría más odiosa de la subjetividad contemporánea: el turista. De la infame boda ve
Spanish Style
Atosigadas por los picores de una reinvención contemporánea de la golilla y con nuestros piececillos sufriendo más que si arrastráramos unos pesados chapines, nos aventuramos, desde la Hispanic Society de Nueva York, a experimentar la incomodidad y, con algo de suerte, transmitir algo de la gestualidad mayestática de la moda española barroca. Inspiradas por la maravillosa exposición “Spanish Style
Nepocarmelitas: la duquesa de Béjar
En 1619, una de las señoras más relevantes del panorama aristocrático español decidió abandonar la incomodísima opulencia de la gorguera para abrazar la sobriedad estética del recatamiento nuncore. Juana Hurtado de Mendoza y Enríquez le dijo adiós a la suavidad del terciopelo, a la viveza de los arreboles y al frescor de los búcaros para abrazar con entusiasmo el jergón, la toca y el cilicio: un f
Tropicoquetas post mortem
Con el destello de las flores de madera doradas que adornan la bóveda de la iglesia del Museo Santa Clara de Bogotá llameándonos en las mejillas y el corazón, y con el felicísimo auspicio de la decimotercera edición del Festival Gabo, en este episodio neogranadino nos dejamos poseer por el espíritu de las monjas de este antiguo Real Convento santafereño para rastrear una genealogía clarisa tropico
Hiperglucemia barroca
En el año 1700, en un tratadito titulado Talentos logrados, en el buen uso de los cinco sentidos, el jesuita Diego Calleja no podía sino escandalizarse ante la mera existencia del azúcar. No se contentó el apetito de la barata dulzura en la miel, pareciéndole que era cosa muy fácil —chillaba el jesuita—, y trazó los Ingenios de azúcar, donde el precio de los materiales, la muchedumbre de los artif
“Y si muriere en el camino”: Concilio de Trento
Más abrigadas que nunca por la seriedad abanderada del amparo institucional, y pasmosamente legitimadas por las altas jerarquías de nuestro tiempo, nosotras tan habituadas a sugerir cruisings calenturientos entre Felipe II y su jerónimo favorito, tan dispuestas a hurgar todo lo que haga falta hasta encontrar el lado más blandurrio y anti-canónico de Lope de Vega, nos vemos hoy sentadas en el audit
“Dios me inclinó a eso”: mudanzas conventuales
Agitadas, exaltadas y jolgoriosas por los principios de nuestra temporada más cargada de novedades, en este episodio aprovechamos nuestra propia mudanza conventual para llevaros de la manita por las incertidumbres existenciales que asaltan a toda chica enfrentada al abismo de elegir el carisma que regirá el resto de su vida espiritual: un camino sinuoso e intermitente guiado por el irremediable an
Cursilería, pequeñeces y llagas, Sor Patrocinio
Alicaídas y melancólicas por sabernos ante la grabación del último episodio de la temporada, pero consoladas por los arrumacos aterciopelados del Museo del Romanticismo, por el gozoso y talentosísimo acompañamiento de Lucía Amor y por el aliento desmedido de un público espectacular, en “Cursilería, pequeñeces y llagas: Sor Patrocinio” nos atrevemos a ofreceros la mayor travesura anacrónica que jam
Queremos morir mártires: Luisa de Carvajal
Acogidas en los dulcísimos brazos de Sara Torres, en este episodio peregrinamos hasta La Térmica de Málaga, para explorar la erótica del sacrificio: coqueteamos con la sobrecarga testosterónica de los relatos martirológicos y nos adentramos en los martirios de Nagasaki de 1597 para enseguida dejar atrás la épica imperialista de la cultura maritial de nuestros siglos más favoritos y explorar, de la
Serpiente circuladora, capitán y las mil bravuras de San Plácido
Después de repasar la cronología de la apertura del sepulcro de Santa Teresa, los matices cromáticos de su paladar y la luminosidad de su cutis para atender a vuestras plegarias, decidimos embarcarnos en una tarea verdaderamente diabólica. Cautelosas de no ahogarnos en un lodazal de nostalgia, nos asomamos tímidamente a nuestro primer episodio: aquel “monjas endemoniadas” en el que, con vocecillas
Lope, ¿nuevas masculinidades barrocas?
Es harto probable, lo sabemos, que para vosotras el nombre de Lope de Vega evoque espesísimos recuerdos de bachillerato, olor a puro y Agua Brava, una figura envuelta en humareda de tabaco y feromonas que podría perfectamente sentarse a charlar a través de los siglos con Sabina y Pérez Reverte. Sabemos que a este rinconcito terapéutico venís buscando sosiego carmelita y no este susto canónico que
Too many Santa Rosas
Abrumadas de regocijo en nuestro primer y felicísimo desembarco transatlántico, enardecidas por el entusiasmo internacional de una auténtica epidemia beateril iluminista y, sobre todo, dulcemente arropadas por la inigualable María Gracia Ríos Taboada, en este episodio grabado en directo desde Lima nos atrevemos, más intrépidas que nunca, a diseccionar la infinita y poliédrica figura de la mujer má
Carmelitas 360
En recompensa a una temporada alarmantemente escasa en sosiego conventual y regocijo carmelita, y con ánimo de paliar los excesos ruborizantes a los que nos arrastró Giulia di Marco con su club de swingers napolitano, en este episodio nos adentramos en la vida conventual de las carmelitas más repipis, más pijas, más empollonas, más talentosas, más versátiles, más multidisciplinares y con el mayor
La Caridad Carnal
Turbadísimas y apesadumbradas al darnos cuenta de que en esta temporada escasean los estrellatos conventuales, y resignadas a transitar una vez más el calvario del sonrojo, en esta ordinariez de episodio os regalamos la incorporación más socialité, estratega y casquivana de vuestros cuadernitos de monjas. ¿Su nombre? Giulia di Marco. ¿Su pecado? Haber jugado, como haría cualquiera, a fingir un poq
POV De la sombra a lo corpóreo
Construir cartografías alternativas de nuestros siglos más favoritos supone, casi siempre, recorrer el pasado con la frustración pero también con el regocijo de quien se sabe urdiendo una poética de la ruina. Retazos, tachones, pérdidas, usurpaciones y censuras, pero también reconstrucciones, recreaciones, posibilidades y transformaciones infinitas. De la mano del Bode Museum y la Embajada de Espa
Artífice estatuaria y perdidosa: Luisa Roldán
Las hijas de Felipe es el refugio sonoro del ahistoricismo deliberado, un espacio donde los rincones más remotos de los siglos XVI y XVII y los resquicios más impenetrables del presente se solapan en un anacronismo estratégico para, con suerte, sugerir cavilaciones y conexiones insospechadas. En este episodio de ensueño en directo desde la capilla del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, nos
“No sé cómo batallar con esto”: Desastres Naturales
Siendo este podcast nuestra guarida terapéutica, pero también el cobijo sonoro donde confesar y expiar nuestros más íntimos pecados, en este episodio entresacado de los archivos más recónditos de Las hijas de Felipe aprovechamos para enmendar algunos de nuestros deslices más sonrojantes charlando sobre cambio climático, catástrofes naturales y todo tipo de calamidades meteorológicas. Para no sucum
Costumi un po’ licenziosetti: Ribera
En este episodio grabado nada menos que entre la gran magnirrotura de mosaicos, columnas jónicas, cúpulas y ramillete de bajorrelieves que alberga el Petit Palais de París, nos adentramos, de la mano de la exposición “Ténèbres et lumière”, en el sensorio barroco que palpita en la pintura de José de Ribera: cruisings martirológicos, santos muy inviting bottoms, dermis sanguinosas y santísimos sacra
Céspedes
Entregadas en cuerpo y alma a descubrir todas las vidas menudas del barroco, en este episodio llevamos a cabo una operación de reciclaje que no es, en ningún caso, fruto de la desidia, sino una respuesta a todas las oyentes que desde hace años nos pedís que recuperemos a una de las personitas más fascinantes, olvidadas y tergiversadas de nuestros siglos más favoritos. “Céspedes — Elena y Eleno de,
Catarina, vísteme
Se nos ocurren pocos regalos navideños más golosos y embriagadores que este retablo de dolores y angustias: el relato de la vida de una aspirante a santa tan cuajada de polémica que, en palabras del jesuita con carita de brontosaurio Antonio Núñez de Miranda, “ha de pulsar de susto el corazón, y latir de sobresalto en el alma”. En este episodio novohispano hablamos de alguien con más fervor jesuit
Problemas por todas partes: María Estuardo
En el cabecero de la cama que vigilaba el sueño de María Estuardo durante su larguísimo arresto domiciliario, María mandó pintar un retrato suyo “arrodillada ante la cruz y su corona y su cetro a sus pies y sus manos al cielo” y, sobre él, el lema “Angustiae Undique”. Que María decidiera recordar, cada día al amanecer, que su vida nunca había dejado de ser una odisea espinosa en la que solo había
Infierno destino turístico
Rodeadas por un muestrario abrillantado de Kens jesuitas y por dos Santa Teresas con coloretillos bien encendidos, en este episodio cumplimos el sueño de toda chica obsesionada con nuestros siglos más favoritos: grabar arropadas por el sosiego que solo puede darte un retablo barroco. En directo desde la Igrexa da Compañía de Santiago de Compostela, os invitamos a recorrer con nosotras los espacios
Gran magnirotura: La visita del príncipe de Gales en 1623
Cuando el presente se ensombrece hasta encapotarnos el espíritu sin remedio, existe un recoveco diminuto, derrochón y estrafalario del barroco al que acudimos con desconsolado afán escapista: el Potosí en cantimploras, el Aranjuez en flores, el Oriente en olores y la gran magnirrotura que fue la visita a Madrid del príncipe de Gales en 1623. Acompáñanos en este episodio en el que intentamos alivia
Futuros barrocos
Pocas cosas desencadenan más ansiedad que elucubrar sobre el futuro. Por eso, cuando nos invitaron a participar en la edición de este año de la Biennal de Pensament de Barcelona, concebida bajo el marbete de “el mañana de todo”, corrimos temerosas a buscar refugio terapéutico en los delirios proféticos, en el desasosiego cronofóbico y en la temporalidad escatológica de nuestros siglos más favorito
Muchas deshonestas, las más dudosas y ninguna casta
Siendo como somos (y lo sabéis) las pepenadas más consentidas, vuestras repipis predilectas, gusanillas patológicamente complacientes y ultimísima trinchera del recato, en este episodio nos atrevemos sin embargo a dejar atrás las celosías y la molicie aterciopelada de la intimidad doméstica para echarnos a las calles, como corsarias de cuantos puertos hay desde Atocha a Palacio, a seguir los pasos
TOTA PULCHRA
Da igual en qué siglo escuches esto: mientras tú pochas una cebolla, te grabas un Get Ready With Me o rezas una súplica ante el Santo Sagrario, no hay duda de que, en algún lugar no muy lejano, un grupo de hombres discute sobre si una mujer está o no está libre de pecado. En este episodio profundamente sevillano e inesperadamente bético (con un fugaz pero primoroso cameo de Héctor Bellerín) por fi
De la caduca edad cansada
VUELVE TU SOSIEGO. VUELVE EL BARROCO. Arrebatadas y felices por volver a este rinconcito terapéutico nuestro, no podemos sin embargo evitar que la mano se nos escape nerviosa a toquetear las nuevas arrugas con que inauguramos la temporada, ni somos capaces de esconder bajo nuestro compromiso con la sonrisa perpetua el manojito de desarreglos intestinales, altibajos hormonales y demás achaques que
¿Quién contará los suspiros de las dos hermanas en la despedida?
Presas del terrible desamparo que nos consume ante un trance que jamás quisimos afrontar, Las hijas de Felipe recurrimos a un rosario de despedidas barrocas, desgarros amistosos y separaciones cortesanas y conventuales para enjugar las lágrimas que empapan nuestros tristísimos ojos. Este episodio, amigas, es un pequeño repaso por el repertorio sentimental de las despedidas barrocas: un intento de
Fieramente humanas
Las hijas de Felipe es el refugio sonoro del ahistoricismo deliberado, un espacio donde los rincones más remotos de los siglos XVI y XVII y los resquicios más impenetrables del presente se solapan en un anacronismo estratégico para, con suerte, sugerir cavilaciones y conexiones insospechadas. En este episodio en directo desde el Museo Thyssen de Málaga, dialogarán con la exposición Fieramente huma
Casuística amorosa
Felicísimas de poder aliviar al fin la quemazón que nos carcomía ante la falta de invitaciones para participar en actividades ontológicamente lésbicas, en este episodio grabado en el Festival Visibles de Barcelona, nos entregamos con desenfreno a una apología de lo que más nos encandila y atormenta a las lesbianas: la casuística amorosa. Ayudadas por las enrevesadas herramientas casuísticas de los
Gastar el tiempo para no ocuparle
Arulladas por el gusaneo y la desidia que acompaña siempre el comienzo de un nuevo año, en este episodio os traemos la tercera y, prometemos, última versión del remotísimo episodio piloto con el que nacieron Las hijas de Felipe. Angustiadas de reencontrarnos con las Ana y Carmen de hace cuatro años, perplejas ante nuestra perpetua capacidad de ralentización, empezamos el año recuperando el único p
Sométicas, baldreseras, fricatrices
Si de algo sabemos las lesbianas es de fantasía: de reconstruir inmensidades a partir de señales casi imperceptibles, de aferrarnos todo lo posible a un mosquetón, un pantaloncito de chándal, una mirada furtiva, un comer con las manos, un encenderse un cigarro con gracia. Ahora y hace 500 años. En honor a esa fe transhistórica en la fantasía del deseo lésbico, rastreamos para el Festival de Litera
Púlpito, gimnasio y dispositivo
Las hijas de Felipe es el refugio sonoro del ahistoricismo deliberado, un espacio donde los rincones más remotos de los siglos XVI y XVII y los resquicios más impenetrables del presente se solapan en un anacronismo estratégico para, con suerte, sugerir cavilaciones y conexiones insospechadas. Este episodio-performance se integra en Clima Fitness con el mismo ánimo: trenzar coincidencias y desencue
Tanta dicha como Sofonisba
Entre la abundancia de reliquias, bordados, cartas, cuadros y tesoritos con los que podemos deleitarnos al visitar el Monasterio de la Encarnación de Ávila, las monjas han preservado una pintura que, por sus trazos gruesos, su precariedad técnica y su remota ubicación, no suele retener la atención de visitantes y estudiosas. Las vigas de madera que sostienen el techo de una de las diminutas celdas
La leche polifónica
¿Piensas por ventura que la naturaleza dio de balde tetas a las mujeres y que puso allí aquellos dos pezoncitos como dos berruguitas no por más de por una cierta gentileza o hermosura de los pechos? Buenos estábamos por cierto. No lo hizo sino a fin de que la madre habiendo parido tuviese con que poder criar a su hijo, según hacen todas las otras alimañas.” Que esta espantosa sentencia de Juan Lui
Arte de bien morir
El 31 de marzo de 1614 El Greco empuñaba la pluma para firmar, agotado y tembloroso, un último documento: Sepan cuantos esta carta de poder para testamento vieren cómo yo Dominico Teotocopuli pintor vecino de esta ciudad de Toledo estando echado en una cama enfermo de enfermedad que dios nuestro señor fue servido de me dar…digo que por cuanto por la gravedad por cualquier causa e razón que sea dej
La Monja Alférez
“Ella es de estatura grande y abultada para mujer, bien que por ella no parezca no ser hombre. No tiene pechos: que desde muy muchacha me dijo haber hecho no sé qué remedio para secarlos y quedar llanos, como le quedaron”. Con esta sintaxis movediza e inestable describía en 1626 Pietro della Valle, amigo del Papa Urbano VIII, la escurridiza identidad de Catalina / Antonio de Erauso. De novicia hui
Dar es señorío, recibir esclavitud
“Dar es señorío, recibir esclavitud”. Incapaces de hacer nuestro el lema de los Mendoza que amparó a la marquesa del Cenete en su delirante fiebre del regalo y en su labor de sugar mami intelectual, y ansiosas por disfrutar de nuestro espíritu más regalado y regalón, en este episodio desmenuzamos para nuestras dadivosísimas oyentes las múltiples tesituras del gesto transhistórico del obsequio. Con
La estrecha amistad que nos tenemos
Carísimas oyentes, siervitas nuestras del barroco, rebañito humilde del anacronismo estratégico: Las hijas de Felipe volvemos hoy en una nueva temporada, porque bien sabemos que no existe remedio mejor para las borrascas de este siglo que el refugio de un amistoso rinconcito terapéutico. Después de un verano aciago, volvemos dispuestísimas a trazar en este episodio una genealogía de alegrías, sosi
Disecciones conventuales, anatomía barroca
Incapaces de frenar nuestros instintos más escabrosos, en este episodio no nos resistimos a revivir la fascinación con la que nuestras personitas del barroco se empeñaron en desvelar qué escondían las “repugnantes interioridades” corporales. Entre conocidísimos armatostes anatómicos como el tratado De humani corporis fabrica (1543) de Andrés Vesalio y sonadas descripciones disectivas como la que t
Invencioneras y ardilosas: Javiera Mena y Úrsula Suárez
Decididas a convertirnos por un ratito en mediums transhistóricas, hábiles orquestadoras de solapamientos biográ cos, nos aventuramos a enhebrar, en nuestro episodio más arriesgado hasta la fecha, las vivencias adolescentes de dos joyas chilenas: a una de ellas, Úrsula Suárez, la invocamos a través de la larguísima Relación autobiográfica que escribió entre 1708 y 1732 en el convento de clarisas d
Estas son las lágrimas de tu bebé
De entre las muchísimas formas que el vidrio tomó en la industria manufacturera de la Venecia del barroco existió una particularmente licenciosa y sonrojante. Los calurosos hornos de Murano, entregados sin pausa a la confección de sofisticados artilugios que pudieran saciar un mercado europeo sediento de lujos, también se entregaron al delirio erótico con la elaboración de dildos de cristal. Deshe
De Toledo a Manila: clarisas aventureras
Las manos arrugadas y venosas que, pese a las flaquezas propias de la edad, empuñan con firmeza un crucifijo y un pequeño breviario. El rostro arrugado y ojeroso recogido por una ceñida toca blanca. Unos ojos brillantes que, ligeramente alzados, nunca cesan de acompañarte con la mirada. De entre todos los retratos barrocos que atosigan las paredes del museo de El Prado, ninguno tan conminatorio y
Moda en el convento 2: monjas veneciana
Cuando el 20 de mayo de 1664, el Gran Duque de Toscana, Cosimo III, visitó el acaudalado convento de San Lorenzo de Venecia, salió de allí perplejo asegurando que las benedictinas que habitaban tras las celosías llevaban “los senos medio descubiertos” y que sus hábitos parecían más “de ninfas que de monjas”. Decididas a alejarnos de la pátina lasciva que recubre las palabras del baboso de Cosimo,
Moda en el convento: monjas coronadas
“Mandamos, por santa observancia, en virtud del Espíritu Santo, bajo pena de excomunión, que ninguna religiosa hable en materia de encarrujos”. Presas del asombro en que nos sumió este interés desmesurado por prohibir a las monjas de Santa Clara de Querétaro la mera verbalización de un tipo de pliegue en la tela del hábito, y coincidiendo con la insólita aparición de vuestras empollonas favoritas
Clarisas endemoniadas
Manuquiel Serafín, Anacón Dominación, Ariel Querubín, Aolaol Virtud, Maraón Trono, Baruel Principado, Manuqueón Arcángel y así hasta 6.666 demonios con sus 6.666 nombres ocuparon en forma de culebras, cangrejos, monos, iguanas, gusanos, caballos, conejos, sapos, terneros, gatos, toros y lagartos hasta el último recoveco del cuerpo de Luisa Benítez, alias la Pacora, monja del convento de Santa Clar
Biopic Magdalena Ruiz: Mal parada, y flaca, y vieja, y sorda, y medio caduca
Desde Lisboa, Felipe II escribe una carta a sus hijas en la que, entre noticias y consejos, asoma de pronto la alusión familiar y enternecida a una irresistible figurilla marginal: “Ya creo que Magdalena no está tan enojada conmigo, pero ha días que está mala, y se ha purgado y quedado de muy mal humor y ayer vino acá; y está muy mal parada y flaca y vieja y sorda y medio caduca y creo que todo es
Desveladas
Decía Oliva Sabuco de Nantes (manchega sensacional), en su Nueva filosofía de la naturaleza del hombre, no conocida ni alcanzada de los grandes filósofos antiguos(1587), que “el sueño es el principal alimento y nutrición de la vegetativa, alegra y renueva la naturaleza, como si de nuevo comenzase; pero este también se ha de tomar con la regla, meta y raya de la temperancia, porque si de esta pasa,
Mal de madre
“Las que tiene mal de madre” escribía el médico, cirujano y astrólogo Juan de Barrios en 1607, “no constan de juicio, y no se pueden menear algunas veces, y el color de la cara es amarillo, y prívanse de habla, y a algunas se les tiran las piernas, y se encogen y los dedos de las manos … y todas tienen remordimientos en el estómago”. Arrastradas por la dolorosa empatía que nos despiertan estas lúc
Bellacas, embelecos y boquisecas: falsos milagros
Cavilando la manera de emular la senda baratona y negociadora de la Santa, comenzamos este episodio con el anhelito de lanzarnos a vender cosas dadas de nuestra mano para que se estimen como reliquias a sabiendas, ay, de que ninguna gamuza de gafas estampada con el logo de Las hijas de Felipe alcanzará nunca ni una uñita del éxito comercial que con sus tropelías, embustes y diligencia de manos cos
Obediencia: vil gusanillo complaciente
“Me hallo como un pequeñillo y vilísimo gusano sumido en un profundo piélago de misericordias”, le escribía Luisa de Carvajal desde Londres a su amiga Magdalena de San Jerónimo el 2 de febrero de 1606. Sumidas, como Luisa, en el pozo sin fondo que es la complacencia desmedida, en este episodio nos lanzamos a los brazos de Sor Juana y Santa Teresa, nuestras prestidigitadoras de la negación más favo
Arquitecturas de emergencia
“Me vi harto imperfecta aquel día”, cuenta en su Libro de las fundaciones una agobiadísima Santa Teresa al recordar las desazones de una capilla mal tejada y unas paredes sin encalar. Las amigas que guarden en las pupilas el dolorcillo perenne de haber emprendido obras en casa harán suyo el desasosiego de la Santa: “yo no sabía qué hacer, sino que me estaba deshaciendo, y dije a nuestro Señor casi
Cosa de sueño, gozo cumplido: Santa Teresa
Con las orejillas encendidas por el entusiasmo y el corazón completamente arrebatado, esta semana os regalamos los oídos y, excepcionalmente, la mirada, con un episodio que es todo cosa de sueño, auténtico gozo cumplido.
Entre ostentosas iglesias marmoladas, caóticas fundaciones carmelitas, cotizadas reliquias y una miríada de apropiaciones, dedicamos este episodio a compartir con vosotras nuest
Mundos abreviados
De sobra es sabido que las hijas de Felipe vivimos, como fray Bernardino de Laredo, en un incesante elogio de lo diminuto. Por eso, en este episodio y alentadas por la calidez navideña, nos sumergimos en la temporalidad privada de la miniatura, recorremos los belenes más extravagantes de las clausuras barrocas y os revelamos, con muchísimo deleite, los rituales, jolgorios y celebraciones carmelita
Grandissima repunansia
“Grandissima repunansia siento en volver a haser esta obra por muchas causas y rasones ... y la prinsipal es allarme tan falta de salud que parese inposible, estando como estoi, que pueda escrevir tanto como ai que escrevir”. Descorazonada, perpleja y enrabietada escribía María de San José estas palabras ante la desaparición de los diez cuadernos que, con exquisita minuciosidad, había escrito a lo
Son estas lágrimas mi manjar
“Son estas lágrimas mi manjar”, decía le beguina María de Oignies, “mi pan de cada día y cada noche. Me colman el alma, sosegándola con dulcísima unción, como pócima curativa”. Con temor de estar abusando del lamento quejicoso y plañidero en que nos sume la celdita de Rhode Island, en este episodio recurrimos a las lágrimas de nuestras visionarias, santas y biblical weepers más favoritas para cate
Ermitañas teatreras, monjas performers y actrices barrocas
Con un poquito de espanto pero con infinita voluntad de sacudirnos las soledades de la celda, Las hijas de Felipe nos asomamos temblorosas al escenario del Teatro Isabel la Católica de Granada deseando encontrar en nuestro repertorio de intérpretes eremitas, monjas performers y actrices barrocas todo el donaire, el copete y el meneo del desparpajo escénico que nos falta. La Calderona, Jusepa Vaca,
Carceleras y encarceladas: “Muger contra mugeres”
Arropadas por nuestro propio encierro y acunadas por nuestras incontenibles fantasías de domesticidad, en este episodio buscamos nuestro terapéutico sosiego en monjas encarceladas que, desde la soledad de su celda nos instan a mostrar siempre “pecho y corazón”, en mártires sufridoras que ni ante las más truculentas torturas perdían el “sonrís” de sus rostros, y en aberrantes carceleras que, mirada
Hawai, Marfisa, Asicomovós
Con los ojos como candelillas y el corazón dilatado os traemos hoy un manojito de criaturas merecedoras del amor más devoto, desesperado y servicial. Acicalados perritos falderos, muy domésticos elefantes, monetes canosos, gatos de algalia, periquitos, tortugas y chovas encascabeladas que son y fueron bastiones de cariño y compañía, socorridos repositorios simbólicos o marcas de barroquísima osten
De arreboles y solimanes
De vuelta en nuestra celdita de Rhode Island y deseosas de combatir la tez blanca, la angostura de cabellos y demás infortunios estéticos de la clausura, en “De arreboles y solimanes” Las hijas de Felipe tanteamos, verdaderamente engolosinadas, los intoxicantes recodos de la cosmética barroca. Tomad cuadernito y lápiz, amigas, y adentráos con nosotras en este laboratorio alquímico rebosante de des
¿Quiénes eran las verdaderas hijas de Felipe?
Repentinamente atravesadas por el estupor, nos damos cuenta de que, tras muchísimos y felicísimos episodios usurpando con descaro la identidad de nuestras dos infantesas predilectas, no hemos dedicado aún el tiempo y las palabras que las verdaderas hijas de Felipe merecen. Con sincero ánimo de enmienda e impregnadas del espíritu introductorio a que invitan los nuevos comienzos, en este episodio in
Las hijas de Felipe - Temporada 3 en Podium Podcast
Las hijas de Felipe regresan con ración de cotilleo barroco cada dos semanas.
Un podcast de Carmen Urbita y Ana Garriga. Producido por Podium Podcast.
Confusión de confusiones: los dineros
Ahora, señor, tomo la pluma por no tomar una soga que acabe con todo y deje descansar a vuesa merced de mis pesadumbres. Con ella suplico a vuesa merced se sirva de considerar que de 800 reales ni se puede pagar casa ni vestir mi persona”. Con la sangre helada tras leer la súplica que Góngora dedicaba en 1623 a su administrador y acariciando nerviosamente la soga de las inminentes incertidumbres e
Pecado nefando
“Es muy peligroso”, escribía fray Pedro de León en 1619, “permitir que dos muchachos yazcan en la cama”, porque quienes presentan el “malvado y pestilente vicio”, aquel que no puede ser nombrado, son como mariposas que “vuelan adelante y atrás, cada vez acercándose más y más al fuego”, y si “no se enmiendan, llevados por el pecado acabarán por fin en el fuego como mariposas”. En “Pecado nefando” L
Monjas, dinero y TikTok
En septiembre de 2020 las monjas dominicas del Convento de Santa Clara de Manresa dicidieron sumarse a un reto viral de TikTok bailando "Savage Love" de Jason Derulo para recaudar fondos y mantener así su fundación. Tras la inevitable ternura que suscitan las cinco monjas descubrimos en realidad las asfixiantes ataduras económicas con las que, desde las remotas fundaciones medievales, han tenido q
Almidonadas y aderezadas: moda barroca
Vainillas, cadenetas, deshilados, randas, puntas, colchados, marlotas, capellares, aljubas, faldamentos, sangradura, bocamangas, cabeceaduras, randas, virillas. Hipnotizadas por la exuberancia léxica de los tejidos y vestiduras en nuestros siglos más favoritos de la historia y paralizadas por la incertidumbre estilística que nos asedia ante nuestro próximo y primerísimo riguroso directo, en este e
Bilocadas: FOMO barroco
Si hay algo que nos hace sufrir a Las hijas de Felipe es vivir eternamente bilocadas entre Providence y Madrid. Por eso, en este episodio, os invitamos a compartir con nosotras un recorrido sanador y terapéutico por los trasiegos de algunas monjas bilocadas de nuestros siglos más favoritos de la historia. Un fenómeno místico que lleva siglos causando quebraderos de cabeza y del que monjas maravill
No saben calzarse unos zapatos sin especular el astrolabio
“¿Holgaríaste acaso –díjele– Virgen sagrada y dulce, de que yo te vaticinase, leyéndolo en los astros, el horóscopo de ese Hijo tuyo?” Si alguna vez no habíais logrado conciliar el sueño pensando en la carta astral de Jesucristo, ya podéis estar tranquilas. Hemos vuelto con un episodio repleto de vaticinios, profecías, prejuicios astrológicos y todo lo que querríais saber sobre el zodiaco en vuest
Una caja de polvos que ella solía hacer
“Una caja de polvos que ella solía hacer”. Cautivadas por esta enigmática referencia, en una carta desesperada de fray Luis de León, a unos polvitos milagrosos, consoladores, fabricados por cierta monja del monasterio de Madrigal, LHDF nos arrojamos, en estado de conciencia alterado por exceso de labores, a un asombroso recorrido que te llevará de laboratorios conventuales a redadas en boticas, de











