
ESCORT
Este programa recoge testimonios y experiencias de personas dedicadas a la prostitución, así como de investigadores sociales y antropólogos que han estudiado el mundo del trabajo sexual. También incluye las voces de clientes y de mujeres y hombres que viven del comercio sexual. Se trata de testimonios que deberían escucharse cuando se legisla y que deberían preservarse para entender de qué hablamos cuando tratamos sobre la prostitución.
Episodios

Tania: "era stripper en Grecia. Nunca volveré"
Tania acaba de llegar a España. Antes fue stripper en Grecia, donde fue explotada en jornadas de madrugada interminables, sin derechos, sin descanso, sin vacaciones. Acaba de llegar a España y la encontramos en un club al día siguiente de comenzar su actividad. Ha pasado un mes de descanso en Palma, y sueña con poder vivir en Mallorca

Mercè Palau: "soy una persona normal, que ejerce la prostitución"
Mercè Palau comenzó hace catorce años. Es popular porque aparte de ejercer la prostitución es actriz porno. Defiende la normalidad de su vida y la naturalidad de su profesión. Conoce la hipocresía política porque entre sus clientes hay políticos, embajadores, abogados del estado, y todo tipo de profesionales. Trabaja como independiente.

Mayra: "pido a Dios perdón y que me ayude en el trabajo"
Mayra es de Pereira, Colombia. Tiene claro que está en la profesión por dinero, y busca ahorrar para poner una tienda en el barrio donde nació. Es creyente y cada día pide a Dios perdón por el trabajo: "le pido perdón y le pido que me ayude en el trabajo, que me traiga todos los hombres que me den dinero. Solo necesito clientes que me den poca guerra, que molesten lo mínimo y que me paguen lo máxi

Angie: "al cliente se le caza por simpatía, no por belleza física"
Angie vino a España desde Colombia. Tenía 23 años. Hoy tiene 45. Entra y sale del oficio en función de su necesidad económica. Tiene ya un patrimonio en España y otro en Colombia. Vino con idea de estar poco tiempo, pero se enamoró del país y, dice, del dinero

Sofía: "me enamoré de un cliente, pero el pasado no perdona"
Sofía vino de Cali, Colombia. Una amiga le dijo dónde podía ganar más dinero. Llegó con visa de turista. Su plan es ir y venir, hacer dinero para comprarse su casa, organizar un negocio. Reconoce que es enamoradiza, que en su día se enamoró de un cliente, pero no salió bien: "el pasado no perdona". Cree que una actividad que realizan personas de forma libre, desde la oferta y desde la demanda, no

Kendall: "los españoles son muy fetichistas, te piden cosas de locos"
Kendall empezó con 17 años en Venezuela: "los hombres te ofrecen y al final dices que si". Luego vino a España para darle una vida mejor a sus hijos. Dice que puede sacar entre siete y ocho mil al mes, que el trabajo es duro y que los españoles tienen muchos fetiches.

Lana Leopard: "este 8 de marzo lo paso trabajando"
Licenciada en psicología, Lana Leopard comenzó en el mundo de los masajes hace once años. Dice que le gustaría hacerlo durante toda su vida profesional. Se define como una mujer moderada, al margen del feminismo radical. Por su experiencia, dice que los hombres buscan afecto y un lugar donde no sean juzgados al tiempo que despliegan deseos y fantasías que en otros lugares no pueden desarrollar. La

Reina: "yo quiero vivir aquí y tener mi casa"
Reina. Se puso ese nombre porque así se llama su madre. Dice que en un par de años habrá hecho dinero para comprarse su casa, y poder vivir en España. Es su meta, y su objetivo. Reconoce que lo peor de este trabajo es la mala higiene de algunos clientes.

Victoria: "los prefiero mayores, porque saben lo que quieren"
Victoria es madre de tres hijas. Empezó en la prostitución cuando se quedó sola al frente de la familia. Su comienzo fue en Galicia. Luego Granada, más tarde Madrid. Siempre se ha movido con libertad. Va donde quiere, y sobre todo donde sabe que tendrá seguridad y comodidad. Le hubiera gustado que, antes de empezar, alguien le hubiera dicho que se trataba de un trabajo más duro de lo que imaginaba

Dana Sofía: "yo era policía, y empecé en esto a los 18"
Dana Sofía era policía en Bogotá. Empezó a los 18. Estaba casada, y llevaba una doble vida. Ahora trabaja en España, desde hace cuatro meses. Vino a ejercer la prostitución, y se decidió por España para no ver más a su ex marido.

Victoria: "me gradué en una universidad privada, y estoy aquí porque quiero"
Victoria es venezolana. Se graduó en una universidad privada. Vino a España a trabajar. Encontró empleos que no respondían a sus necesidades. Entró en la prostitución por decisión propia, por flexibilidad horaria, por dinero, porque no depende de nadie. Sabe que es un trabajo con fecha de caducidad, y aspira a seguir estudiando cuando termine.

Kenia: "yo entré en esto por locura, no por necesidad, y esto me gusta"
Kenia no entró en la prostitución por necesidad, sino por curiosidad primero, por ganas de llevar otra vida, también. Dice estar a gusto en el oficio, lo lleva bien, y no expresa ninguna contrariedad ni incomodidad en el ejercicio de la prostitución. La conversación se desarrolla en un hotel de Fuenlabrada llamado La Cantueña.

Anais: "vine a España con una banda de trata de blancas"
Anais quería venir a España a ejercer la prostitución. Dio con una banda de trata de blancas. Su deuda, de seis mil euros, se convirtió en una carga de veinte mil. Después de meses de explotación recuperó su pasaporte. No denunció por miedo a que hicieran daño a su familia en Venezuela. Hoy ejerce la prostitución en un club de la periferia de Madrid.

Nicole: "soy libre y vivo esto con orgullo"
Nicole es dominicana. Vino a España invitada por su tía, que reside en Barcelona. Después de la pandemia decidió cambiar y dedicarse a la prostitución. Dice que se siente libre, que lo vive con orgullo, y que es un trabajo no para cualquier mujer.

Vanesa: "he llegado a pensar que nací para esto, porque se me hace muy fácil"
Vanesa vino hace un año de Venezuela. Allí ejercía la prostitución desde los 16 años de una forma desorganizada y casual. Cuenta sus malas experiencias con clientes, episodios de violencia, y relata su plan: una década de trabajo para conseguir ser empresaria.

Karen: "aquí me tratan mejor que cuando era camarera"
Karen estudia para convertirse en higienista dental. Se paga sus estudios con el dinero que obtiene de la prostitución. Antes fue camarera: sueldo escaso, horarios prolongados y un trato deficiente. Asegura que se siente mejor tratada en este ambiente. Tiene claro su propósito y espera conseguir sus metas en unos años.

Lara Kirós: "yo tengo vocación, hago un bien a las personas"
Lara Kirós es licenciada en derecho, hizo un master en violencia de género y se dedica al masaje erótico. Asegura que su trabajo es vocacional, que nadie debería hacerlo por necesidad. Defiende que hace un bien a las personas y que la sociedad debería buscar la forma de eliminar el estigma contra las trabajadoras sexuales como primer paso antes de regularizar las actividades que se engloban en el

Eva: "me fui de Venezuela, porque era un caos miserable"
Huir de la miseria de Venezuela. Eva se marchó primero a Perú, pero allí se encontró con la xenofobia. La culpa de todo la tenían las venezolanas. Ahora va y viene, con su visado de turista, mientras espera que las cosas mejoren en su país.

Alexia: "dar amor a alguien que apenas conoces, es complicado"
Alexia trabaja en un club de Madrid. Lleva dos años en esta actividad. Pasó por Francia, y es una experiencia de clandestinidad que no quiere repetir. Aquí se siente cómoda y segura, afirma, y prefiere los clientes de fiestas que aquellos que buscan afecto.

Pamela y sus dos hermanas: "las personas que vienen aquí tienen más humanidad que los del poder"
Pamela se presenta con sus dos hermanas. Ellas son más jóvenes. Las tres trabajan en la prostitución para salvar un momento de dificultad económica. Pamela lleva diez años en España. Ha tenido otros trabajos, puede tener otros trabajos, pero dice que están mal pagados, son muchas horas, y muchas veces no le pagan lo estipulado. Tiene claro que quiere seguir con la actividad sexual, y afirma que la

Lea Ferrer, Nelly, Pamela, Luna Wine y Alfredo Urdaci se reúnen para una conversación
Dirigidos por Luna Wine, Lea Ferrer, Nelly, Pamela y Alfredo Urdaci participan en este nuevo episodio, en una conversación grabada en Madrid en noviembre, en la que se debate sobre las razones del odio de algunas mujeres contra las prostitutas. Nelly relata un episodio en el que sus vecinas quisieron echarla de su vivienda por ejercer la actividad en su domicilio.

Eva: "Dios me salvó en un tiroteo en la favela"
Eva es pequeña. Por eso la apodan "la chihuahua". Esa condición atrae a un tipo de clientes con gustos especiales. Eva defiende el oficio como algo positivo, a pesar de que los hombres que la buscan suponen una pesada carga. Empezó a estudiar psicología, y no descarta terminar sus estudios cuando vuelva a Brasil. Cree en Dios y acude a él todos los días. Asegura que le salvó la vida en un tiroteo

Alma: ""en este trabajo se crea un vínculo muy especial con algunos clientes"
Alma es catalana. Harta de trabajos precarios de muchas horas y sueldo magro, se decidió por el trabajo sexual. Con la economía familiar saneada, confiesa que le cuesta dejarlo porque se crea un vínculo muy especial con algunas clientes. Es partidaria de una regulación similar a la de Nueva Zelanda.

Tertulia en el burdel (IV): "el peor amante es el guaperas"
Pamela, Diana, Tatiana y Valkiria se encierran en un salón para hablar de su trabajo, de su mundo, de los clientes, de cómo se organizan, de lo que sienten, de lo que les piden, de lo que piden ellas, de lo que se encuentran a diario en sus ámbitos de trabajo. Las cuatro son independientes. La puerta se cerró para la charla a las cuatro de la tarde y se abrió a las cinco y diez. Este capítulo reco

Cristina Català: "cuando el Barça pierde, el teléfono está muerto"
Cristina es catalana, tiene formación universitaria, un trabajo regular, y un matrimonio estable. Defiende el derecho a dedicarse libremente a lo que quiera. Entró en la prostitución en un momento de dificultad económica, pero no quiere dejarlo, y reclama su derecho a hacerlo sin trabas ni leyes que le condenen a la clandestinidad.

Laura Lux: "nunca he estado tan contenta con mi vida, amo lo que hago"
Laura Lux es española. Comenzó en 2016. Asegura que era abolicionista hasta que comenzó a trabajar en una agencia. Le gusta su trabajo, ama lo que hace, y cree que el abolicionismo se basa en la ignorancia sobre la naturaleza del trabajo sexual. Es independiente. Su primer acercamiento fue un trabajo de investigación para un documental sobre prostitución. Algunos de sus clientes son políticos, y l

Antonella: "El hombre es infiel, aunque le den todo en casa"
Antonella vino de Venezuela. Espera traer a sus dos hijos y a su madre en diciembre. Por mucho dinero que mande a casa, su familia vive sin agua ni luz por la situación del país. Gana unos cinco mil euros al mes. Dice que su corazón ya se endureció por el fracaso de una larga relación. Tiene la certeza de que los hombres son infieles, y eso, cree, no tiene remedio.

Juliana: "estoy aquí para sacar a mis hijos adelante"
Juliana vino a España con idea de hacer otros trabajos, pero la falta de papeles le impidió acceder a contratos. La salida fue la prostitución. Es creyente. Confiesa que le pide a Dios perdón después de cada servicio. Su proyecto es traer a España a sus hijos, tener un negocio, dedicarse a otra cosa.

Naomi: "Nunca me he sentido tan bien conmigo misma y tan sexy"
Naomi estaba llena de complejos. Tartamudeaba y no se sentía a gusto con su cuerpo. Dice que el trabajo le ha mejorado. Comenzó con 18 años. Cuenta que ha conocido grandes personas y que las malas experiencias han sido muy pocas. También que la única presión que ha tenido para ejercer la prostitución es la de los sueldos miserables que se pagan en el mercado.

Dalia: "yo era feminista y abolicionista, hasta que llegué aquí"
Dalia lleva tres meses en la prostitución. Confiesa que su visión ha cambiado de forma radical. Era feminista, lo sigue siendo. Era abolicionista, pero ahora comprendido que las mujeres utilizan el trabajo sexual como una plataforma para cumplir sus proyectos, y lo hacen de forma voluntaria. Niega que exista coacción en el intercambio económico a cambio de compañía o sexo.

Sacha: "el primer dinero que gano es para pagar a la persona que me trajo"
Sacha es joven. En Venezuela perdía el tiempo tomando droga. Dejó los estudios, Es una chica rebelde. Su padrastro le aconsejó que viniera a España, que dejara las drogas. Y le hizo caso. Una persona la trajo, y con ella tiene la primera deuda que tiene que pagar. Habla de algunas fantasías y aberraciones que le han llamado la atención en las tres semanas que lleva en España cuando grabamos esta c

Jesica: "nuestra generosidad es una forma de limpiar nuestro dinero"
Jesica vino de Colombia. Lleva un año y medio en la prostitución. Cree que las mujeres que entran en este ambiente deberían tener información y educación para saber de qué se trata, porque ha visto muchas con falsas expectativas. También reflexiona sobre la generosidad de las mujeres, piensa que es una forma de limpiar un dinero porque se sienten sucias.

Emily: "hay muchos clientes que buscan que tú te sientas bien"
Emily llegó hace cinco meses a España. A la hora de grabar esta conversación lleva tres meses en la prostitución. Intentó otros trabajos. Consiguió trabajar en limpieza, pero nunca le pagaron. Dice que muchos clientes buscan que se sienta bien. Reconoce que ha encontrado placer sexual en su dedicación. Tiene planes, pero no una fecha concreta para terminar.

Kiss: "tengo claro mi objetivo, busco una vida independiente"
Kiss vino por primera vez a España como turista. Le gustó. Cuando Venezuela entró en el caos y la pobreza, se vino a trabajar en la noche. Entra y sale de la prostitución según lo necesite. Ahora está estudiando, y en vacaciones vuelve a trabajar. Tiene claros sus objetivos y no descarta, si ilegalizan la actividad, marcharse a otro país a seguir trabajando para conseguir lo que pretende.

Ana; "tengo pareja, creo en el amor. El amor es mucho más que sexo"
Ana calla muchas cosas, pero sus silencios son elocuentes. No tuvo una infancia fácil. Padres ausentes y dolor familiar. A pesar de todo, da a sus hijos lo que ella no tuvo de niña. Tiene pareja, cree en el amor. El hombre que la acompaña le hizo comprender que el amor es mucho más que sexo y besos. Pelea por sus hijos y por su propio proyecto vital.

Melina: "este trabajo me ha dado mucha seguridad en mi cuerpo"
Melina es joven, muy joven. Vino a España a trabajar. No encontró ningún trabajo de los que se consideran normalizados. Una amiga le habló de la prostitución. Lleva tres años. Cuando hace balance, dice que este trabajo le ha dado fortaleza mental y seguridad en su cuerpo. Le ha quitado las inseguridades, y le ha permitido tener la certeza de que cuando llega fin de mes puede pagar las facturas y e

Gabriela: "Aprecio mi libertad; nunca he tenido un hombre detrás"
Gabriela es rumana, es periodista de profesión, y lleva diez años ejerciendo la prostitución en España. Asegura que aprecia mucho su libertad, y que nunca ha tenido un hombre al que dar cuentas. Nos relata su periplo en el trabajo sexual, al que llegó gracias a una amiga que le orientó. Gana entre tres y seis mil euros al mes, y añade que la que es trabajadora puede llegar a conseguir más dinero.

Tatiana: "me estimula que los hombres se vuelvan locos por mi cuerpo"
Tatiana es colombiana. Sus inicios fueron en Colombia. Hoy, años después, confiesa que la relación con los hombres le sube la autoestima, le estimula ver cómo se vuelven locos. En sus servicios ha evolucionado. Empezó con sexo convencional, pero con el tiempo ha variado hacia la dominación y la sumisión.

Candy: "vino un empleado del Metro, de uniforme, y me pidió que le dominara"
Candy tiene 40 años. Vino desde México aunque es venezolana. Quiere hacer dinero para abrir un restaurante. Su pasión es la cocina. Estudió para chef en Venezuela, pero sin papeles, no puede conseguir trabajo en España. Lleva apenas unas semanas, pero ya su catálogo de anécdotas es rico. Dice que desde que ejerce entiende mejor a las mujeres que se prostituyen.

Miranda: "aquí tratamos con personas que tienen deseos que no pueden realizar en la sociedad"
A la familia de MIranda la golpeó primero el hundimiento de la clase media venezolana, arruinada por el chavismo. Luego vino el cáncer de la abuela. Ante la carga familiar, Miranda emigró primero a Ecuador. Allí fue cajera en un club, luego prostituta. Vino a España en busca de mejores horarios para poder atender a su hija. Habla con claridad de su dedicación, que considera un trabajo donde se ati

Melisa: "todo lo que me piden los hombres me parece normal"
Melisa es colombiana. Vino a España para cuidar a una anciana por 700 euros al mes. Cuando la mujer falleció, amigas de Melisa le dijeron que en la prostitución ganaría mucho más. Empezó en un piso. Estuvo unos meses para hacerse después independiente. Dice que le gusta su trabajo, que nunca le ha costado, ni siquiera la primera vez. Sueña con traerse a su familia a España.

Nicole: "las mejores mujeres, puede que las encuentres aquí"
Nicole. Lleva siete años en el local en el que grabamos la entrevista. Este año cambiará de profesión. Tiene dos hijos que conocen su oficio. Les ha dado estudios y bienestar. Sostiene a su madre, ingresada en un centro de cuidado de ancianos en Venezuela. Salió del país como otros cinco millones de venezolanos, por la ruina del chavismo. Es creyente, y optimista. Y está convencida, y se lo dice a

Claudia: "esto está mal visto, pero yo le he sacado los problemas a mi familia"
Claudia llegó hace diez años a España. Hija de colombianos, sus padres habían venido primero. Aquí estudió, se hizo esteticista, pero llegaron los problemas y no dudó en entrar en un trabajo mal visto pero que le ha permitido salvar los problemas de su familia. Asegura que no se tortura con el estigma. Lo toma como un trabajo que tiene, en su experiencia, mucho de automático y poco de placer.

Alejandra: "estoy orgullosa, he construido mi vida, y nadie me ha ayudado"
Alejandra es colombiana, criada en España. La pandemia le dejó en la ruina y esa quiebra amenazó con llevarse todo lo que tenía. Hoy dice que ha reconstruido su vida, que la experiencia de la prostitución le ha hecho más fuerte y mejor persona, y que no se arrepiente de nada. Al contrario, proclama su orgullo por haber salido sola de una situación muy complicada.

Ashley B: "si me retiro, seguiré viendo a mis clientes habituales"
Ashley Boom es canaria. Conversamos con ella en medio del jaleo de una cafetería de Sants, en Barcelona. Trabajó para el Estado, sirvió como camarera, pero su situación le llevó a buscar mejores ingresos. Ha entrado y salido de la prostitución. Si algo ha aprendido, es que tendría que haberlo hecho de forma continuada. Ahora, después de estudiar, prepara oposiciones. Si aprueba, será el momento d

Alicia: "este trabajo es mejor de lo que imaginaba"
Alicia es española. Comenzó con 18 años. Trabaja en un club de Barcelona. Entró en la prostitución para ganar dinero y alejarse de una familia complicada, mientras estudiaba en la Universidad. Le permitió independizarse y ganar más dinero que en un trabajo "normal". Lo dejó durante varios años y ahora ha vuelto para obtener ingresos que le permitan cumplir su objetivo.

Solange: "los psicólogos me mandan muchos clientes"
Solange lleva tres años en la prostitución. Primero en Argentina, luego en España. Vive en un piso de los barrios altos de Barcelona. Confiesa que le gusta su profesión, y que muchos de los clientes le llegan por recomendación de los psicólogos. Ofrece diferentes servicios, entre otros la dominación, un aspecto que tiene mucha demanda.

Diana Nova: "los hombres llegan con grandes carencias afectivas"
Diana Nova trabaja en Barcelona. Ejerce desde hace casi veinte años. Desde esa experiencia afirma que los clientes han cambiado. Antes de la pandemia buscaban sexo. Ahora llegan con grandes carencias afectivas. Buscan experimentar un trato de novia, lo que no encuentran en la calle.

Mía, fetichismo del pie: "Soy muy sexual, me gusta mi trabajo"
Mía llegó a España de vacaciones. Le atrapó la pandemia, y un día decidió entrar en la prostitución. Su especialidad es el fetichismo del pie. Confiesa que a ella le gusta el trabajo, en el que ha conocido a personas muy especiales, y reitera que está en este ambiente de forma libre y consentida. La entrevista se desarrolla en el piso de Barcelona donde ejerce.

Dayana: "a una chica nueva le diría que se enfoque en su meta, y que salga de esto cuanto antes"
Dayana trabaja en un club del norte de España. De fondo de la conversación se escucha el rumor de una autopista. Vino de Perú. Tiene claras sus metas. Confiesa que desde que trabaja como prostituta vive con más tranquilidad. Se siente segura. Tiene pareja: otra prostituta. Nos dice que está segura de que Dios entenderá las razones por las que se dedica al trabajo sexual.

María: "por fuera siempre sonrío, pero por dentro no quiero que sepan lo que me pasa"
María es de Rumanía. Lleva cinco años en un club del norte de España. Vino con la idea clara de empezar en el mundo de la prostitución. Y se quedó. Dice que para desarrollar bien el trabajo hay que tener un propósito, muchos principios, y no desviarse. Llegó a España muy poco antes de la pandemia. Volvió a Rumanía, pero en cuando tuvo oportunidad, regresó.

Diana: "Conozco cada vez más a los hombres, pero no dejo de creer en el amor"
Diana tuvo que vencer su timidez para trabajar en el club. Al principio le costó. El trabajo requiere paciencia. Ella vino a España desde Colombia con idea de ganar dinero haciendo otros trabajos. Pero se encontró, como la mayoría, con sueldos escasos y horarios muy largos. Hoy ve cerca sus proyectos y una vida mejor para su hija.

Jenny: "yo soy una mujer muy vivida"
Jenny. Dominicana. Solo recuerda dos incidentes en sus largos años dedicada al trabajo sexual, la mayor parte en un club de Vizcaya. Como la mayor parte de las mujeres en este ambiente, tiene un proyecto. Dice que el trabajo le sube la autoestima, porque le gusta que le digan cosas agradables.

Bella: "disfruto de la mayor parte de mis relaciones"
Bella es argentina, tiene 28 años y desde joven supo que la pulsión sexual era en ella muy fuerte. Comenzó el trabajo sexual en Argentina y ahora lleva un año en España. Trabaja en un piso compartido en Barcelona. Está satisfecha de su trabajo y confiesa que disfruta del 90 por ciento de las relaciones sexuales que mantiene con sus clientes.

Sol: "a mí me gusta ganar dinero, y me gusta pasarlo bien"
Sol llama "mis cositas" al placer sexual. Reconoce que le gusta el dinero y le gusta pasarlo bien. Vino a España desde una región fronteriza entre Brasil y Venezuela, viene de un mundo duro donde las mujeres lo tienen muy difícil, con entornos violentos. Y tiene, como todas, un plan.

Sara: "me gusta este trabajo porque me da dinero, pero me avergüenza"
Sara es brasileña. Su sueño es trabajar dos años más y volver a Brasil. Dice que siente vergüenza y que nadie en su familia o en su entorno en España sabe que trabaja en la prostitución. Se dedica al trabajo sexual diez días al mes, y el resto está ocupada como limpiadora. Pero la limpieza no le da dinero suficiente para sus proyectos.

Fernanda: "tengo miedo de que me deporten, porque la salud de mi madre depende de mi trabajo"
Fernanda vino desde Paraguay con el objetivo claro de ganar dinero para pagar a su madre un tratamiento de cáncer del que dependía su vida. No tiene papeles. Tiene miedo de que la deporten porque eso significaría que su madre tendría que interrumpir las cirugías y las terapias que la ayudan a seguir con vida.

Dulce: "se enamoran de mi a menudo, pero yo aquí soy una, y fuera soy otra"
Dulce vino desde Honduras. Allí era bailarina, aquí se prostituye en un club de Castilla y León, al pie de una carretera nacional. Su proyecto es estar un par de años más, conseguir dinero para abrir un negocio. Dice que los clientes se enamoran con frecuencia de ella, pero tiene claro que esas relaciones no deben ir a más.

Macarena: "soy una pija peruana, y estoy aquí por dinero"
Esta entrevista fue grabada el 25 de enero de 2024 a las siete de la tarde en un chalé de la calle Baza, en Madrid, un local que fue cerrado por la policía en marzo de 2025, basándose en el testimonio de dos mujeres sin permiso de residencia. Macarena dice que vive muy bien en Perú, tiene casa en uno de los mejores distritos de Lima, va a una muy buena universidad. Viene a España con visado de es

Mari: "un cariño por aquí, una lengüita por allá, y los hombres se vienen abajo"
Mari es dominicana. La vida le ha dado unos cuantos golpes. Es la veterana de un club del norte de España. Dice que le encantan los clientes mayores. Dan menos trabajo que los jóvenes y son fáciles de manejar. Su trabajo, añade, es ser amiga, psicóloga, y compañera de muchos hombres que buscan lo que no encuentran en otros lugares.

Bella: "este trabajo me hace fuerte, me demuestro a mí misma que puedo con los miedos"
Bella vino a España con pasaporte colombiano y visado de turista. Tuvo una niñez muy dura. Sufrió violencia sexual. Tiene un niño. Por él, dice que tiene que aguantar la soledad, la lejanía de su familia. Sueña con un negocio que le permita vivir y darle una buena vida a su hijo.

Monica: "cuando tengo un cliente bueno, llamo a mis amigas, y hacemos lo que queremos"
Un cliente bueno es uno que viene al club a gastar. Este es el testimonio de Mónica, que asegura que le gusta compartir los buenos clientes con sus amigas, y por eso les propones combinaciones que les seduzcan. El buen cliente es aquel al que se le puede sacar mucho dinero entre servicios y botellas. Ha visto cómo algunos se dejan en el club más de seis mil euros en una cuenta.

Jessi: "pido a Dios no enamorarme de un cliente, porque un putero siempre lo será"
Jessi es venezolana. Tiene un hijo. Fue prostituta primero en Colombia, luego empresaria en Ecuador, pero la pandemia le golpeó y vino a Europa a ganar dinero en el trabajo sexual. Primero en Italia, luego en España. Ha ganado dinero para traerse a España a toda su familia. Y ahora ya ve cerca el momento de dejarlo y poner su propio negocio.

Juliana: "para este trabajo hay que ser muy fuerte de mente y tener mentalidad positiva"
Juliana vino a España para ganar dinero, para ella y para su familia. Se encontró de frente con la explotación sexual: trabajo de domingo a domingo con un sueldo de 500 que no siempre cobraba. Hasta que se vio sin dinero y dio el paso hacia la prostitución. Voluntaria, señala. No lo paso bien. Sus primeros días lloraba sin parar. Hoy atisba un futuro mejor, y espera el día de dejar un trabajo que,

Daniela: "una vez atendí a un hombre de más de noventa años, y vino fuerte"
Daniela se especializó en sumisión. A veces le piden que esa dominante, pero no le gusta porque confiesa que los hombres le piden demasiado, quieren sufrir y sangrar y ella no está dispuesta. Su especialidad se la sugirió la dueña de un piso de prostitución en el que trabajó. Lleva una doble vida: nadie de su entorno conoce su trabajo. Y dice que lo lleva bien, que no le cuesta esfuerzo.

Ana María: "gano tres o cuatro mil euros; como camarera nunca llegué a mileurista"
Ana María es colombiana. Tiene familia en Madrid. Fueron los que le animaron a venir a España. Y vino con la idea de trabajar en el mundo de la prostitución. Ahora está en Barcelona. Trabaja media jornada y saca entre tres y cuatro mil euros al mes. Reconoce que como camarera o como limpiadora nunca llegó a ser mileurista. Pide que le dejen elegir su trabajo, que le dejen hacer con su cuerpo lo qu

Baby: "los mejores clientes son policías y curas"
Baby fue detenida en una redada en un local de Barcelona. Ella se encarga del teléfono, pero fue arrestada y acusada de trata, y de formar parte de una banda criminal. Baby es conocida en Barcelona porque es una de las telefonistas con más experiencia de la ciudad. Ella asegura que no hay ningún motivo para que la envíen ante un juez. Cuestiona los métodos policiales.

Natalia: "una mujer me vendió a una mafia rusa"
Natalia ha sido escort, encargada de locales y ahora fotógrafa para chicas que se dedican a la prostitución. En esta entrevista confiesa por vez primera cómo una mujer le vendió en Marbella a un grupo de mafiosos rusos. Salió de aquella oscura experiencia gracias a un hombre que la rescató, después de pagar el precio que los rusos le pidieron.

Katia: "me pidió que me burlara de su pene pequeño, que se lo midiera"
Katia vino de Colombia. Allí era funcionaria, pero el covid afectó a su contrato. Además, pagaba una extorsión. Su deuda creció y decidió venir a España a ejercer la prostitución. Sostiene que los hombres que llegan a su casa tienen todos muy baja autoestima. Lo más extraño que le ha sucedido ocurrió el día que un joven le pidió que se burlara del tamaño de su pene, que lo midiera, que lo comparar

Cloe: "me sube mucho la autoestima que mis clientes me digan que estoy bien"
Cloe es de Barcelona. Empezó con 18 años como señorita de compañía. Hasta que un cliente le pidió algo más. Dice que los pequeños detalles y los elogios de su físico o su forma de ser le suben la autoestima, y habla con detalle de las relaciones con otras mujeres que se dedican al oficio.

Tatiana: "soy sexualmente muy abierta, procuro hacerlo bien y lo disfruto"
Tatania vino desde Colombia. Trabaja en Barcelona. Nos cuenta que sexualmente es una mujer muy abierta, siempre dispuesta a experimentar lo nuevo. Explica cómo combina su trabajo con sus relaciones de pareja, sus aficiones, y su forma de trabajar en este mundo.

Lara Gold: "me pone triste pensar en separarme de mis clientes fijos"
Lara Gold es masajista erótica. Tenía miedo del trabajo hasta que empezó a ejercerlo. Dice que tiene una relación especial con aquellos clientes que son fijos, que le pone triste pensar en separarse de ellos. Asegura estar feliz en su trabajo, que le permite dar a sus hijos una vida buena. Y denuncia la hipocresía social con la que se trata el trabajo sexual.

Clara: "me ha salido más caro no ser puta que serlo"
Clara vive en la periferia de Madrid. Es española. Comenzó en la prostitución con 18 años. Ahora tiene treinta y una hija de cinco. Dice que en el trabajo sexual ha conocido grandes personas, muchas de ellas trabajadoras como ella; otras, clientes con los que ha tenido relaciones de larga duración. Su familia conoce su trabajo. Reconoce que les costó aceptarlo, pero ahora que ven que trabaja con c

Sasha: "Los hombres se quedan con las imágenes que ven aquí para visualizarlas en casa"
Sasha vino desde Venezuela. Tiene una hija. Lleva siete años en España. Vino para trabajar en la prostitución para ayudar a su familia. Tiene estudios universitarios como analista de riesgos, pero el trabajo no le permitía el nivel de vida que buscaba. Entra y sale de la prostitución con objetivos económicos muy claros.

Stephanie: "¿Dónde están todos esos hombres que me prometieron sacarme de aquí?"
Stephanie es colombiana. Vino, como dice ella, "con deuda". Tuvo que trabajar explotada para pagar los cinco mil euros que le cobraron por traerla a España. Sabía a qué venía, pero no las condiciones en las que tendría que trabajar. Ha perdido la fe en los hombres, a pesar de que vivió una experiencia de pareja con un hombre que la sacó de los clubes. Ahora dice trabajar cómoda y en buenas condici

Valerie: "Tengo una meta y la conseguiré, sea legal o ilegal la prostitución"
Valerie tiene un hijo médico y una segunda hija que quiere ser pediatra. Valerie ejerce la prostitución por sus hijos. Tiene cuatro. Ella tiene un plan y una meta, y dice que lo conseguirá sea legal o ilegal la prostitución. No le importa lo que digan los políticos, tiene claro lo que hace y lo que quiere conseguir.

Elena: "primero fui prostituta, ahora soy encargada"
Elena llegó a España desde Rumanía, cuando el país no formaba parte de la Unión Europea. Primero fue prostituta, luego tuvo un hijo y dejó el oficio. Ahora es encargada. Dice que los hombres buscan cariño y también lo que no tienen en casa. Confiesa que como mujer, como esposa, no le gustaría tener un marido aficionado a vestirse de mujer, pero eso en el club le da igual. Afirma sin duda que las e

Mariona Llobet. "El abolicionismo crea distopías, y el ejemplo es Francia"
Mariona Llobet, profesora de Derecho Penal de la Universitat Pompeu Fabra, participó el 28 de noviembre en una mesa redonda sobre prostitución en la Universidad de Valencia. Recogemos aquí los dos tramos de su intervención, en la que critica los postulados del abolicionismo y sus propuestas legales.

Alexia: "empecé en Francia, y no quiero volver allí, por seguridad"
Alexia comenzó en la prostitución en Francia, y lo recuerda como una pesadilla, por los robos, la violencia, la inseguridad. Dice que no conoce a nadie que haya estado en aquel país y quiera volver. La ley francesa castiga a los clientes y declara ilegal el trabajo sexual, lo que provoca que estén en situación de clandestinidad.

Lea Ferrer: "pecan de soberbia las que nos quieren imponer su voluntad"
Lea Ferrer lleva unos años dedicada a la prostitución. Es licenciada universitaria, tiene un master, pero le ofrecen trabajos mal pagados y precarios. Ha volcado sus experiencias en un libro "Mis 8 pecados" en el que narra aventuras eróticas, reflexiones, y detalles de su vida. Confiesa que el peor de los pecados es el de la soberbia, que es el que practican quienes quieren imponer su voluntad sob











